Hace unos días estuve, por enésima vez, en Bonberenea, Tolosa, una antigua casa de bomberos ocupada para un uso cultural y juvenil. Seguramente en este mismo blog encontrarás alguna entrada (como aquí, en 2006) hablando de esta casa.
El caso es que cada vez que voy a Tolosa aprendo algo. Sea de lo que sea. La casa está llena de chavales que han crecido con una cultura y una mentalidad que me supera. Me enamora.
Esta vez, el gesto vino de Mikel. Al acabar el concierto, los chicos suelen venir a comprar discos. Y esta vez, yo le cobré el CD a Mikel. Siempre me genera dudas cobrar un disco a los amigos, pero desde hace un tiempo decidí que si alguien se compraba un disco tenía que aceptar el dinero. Un poco por salud mental mía, también.
Un rato después, «nos fuimos de potes», esa expresión vasca que tanto me gusta. Y llegó la hora de pagar. Y entre todos los chicos hacen un bote, para comprar cervezas. Y yo quise pagar. Y Mikel, serio, me dijo: «Sergio, guárdalo para el viaje, que seguro os hará falta». Y me quedé planchado.
Quizá os parezca un comentario más. Para mí, fue una lección impropia de alguien de su edad. En una frase se concentran muchas cosas. Muchísimas. Pero sobretodo, un respeto a la cultura que me dejó a cuadros.
Eskerrik asko Mikel, por dejarme seguir aprendiendo de vosotros.
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