Una grabación no es lo más divertido del mundo, sobretodo dependiendo de las circunstancias y características del estudio.
Los Litho tienen una sala de estar dónde vivimos que no tiene más de 15 metros cuadrados. Tras la puerta, el control (mesa, equipo, etc…) y tras esa otra puerta, la sala de grabación. Pero ya el primer día, vimos que Matt prefiere trabajar sólo, sin mucha molestia, algo que me parece muy respetable. Por eso, nuestro día a día ha sido en esta sala desde la que escribo las últimas palabras del viaje a Seattle.
El primer día, este martes, Mike grabó 3 temas. A razón de 3’30h por tema, ya que utilizó cerca de 2 horas para hacer 5 tomas de media, y Matt tardó una hora en editar y mostrar al grupo como queda. Ese martes comimos un arroz con pollo estupendo hecho por Aleks, y comenzamos a preparar la gira europea de Nothink del próximo mes de noviembre. Fue un día productivo, envié unos 50 emails tranquilamente. También nos tomamos la última botella de vino de las que habíamos comprado, por supuesto, Rioja!
El miércoles Aleks y yo teníamos claro que íbamos de nuevo al Downtown, y así fue. Pillamos el autobús y nos plantamos en la ciudad. Allí, pasamos un día gigante, único. Paseamos por todos lados, compramos recuerdos para familiares y amigos, e hicimos algo que recordaremos de por vida: ir a Subpop. Nos colamos en el edificio, y nos plantamos delante de la secretaria a comprar unas camisetas. La chica nos invitó a comprar online, pero al saber que veníamos de España, se lo curró y nos vendió alguna. Eso sí, la cara de asustada no se la quitó en ningún momento. Sólo nos faltó llevar discos, pero la expedición surgió de la nada, y fue por la ayuda de un lugareño (una vez más).
Fue un día genial y que cerró el viaje por mi parte. Por eso, el último día (jueves) fue un poco de sobra. Demasiadas horas en el estudio sin hacer casi nada. Por eso, cuando salí a dar una vuelta por el pueblo, acabé en una tienda vintage comprando más de 15 vinilos a precios de risa. Y eso me hizo feliz. Ya luego, fuimos a cenar a un griego, degustando una botella de vino americano muy rico y con la sensación de que el viaje, para mí, llegaba a su fin.
Mañana salgo a las 12:30pm y llego a Amsterdam a las 8 de la mañana. Es decir, la sensación será rarísima… me faltará un día 🙂 Pero bueno, estoy dispuesto a vivirlo con ganas. Pero para ganas, las de llegar a casa y ver a Núria y a los gatos, y de volver a la vida real… porque a fin de cuentas, esto no ha sido más que un sueño, un paréntesis del que eso, me llevo muchas cosas en la cabeza. Y eso mola. Mu rico.
3 Comments
Un pero, sólo uno. Con un vino Ribera del Duero todo hubiera sido mejor, 🙂
Si te gusta NIKE,por favor,va a este sitio..que bueno..
Encontré genial tu blog. Tantas vivencias en una sola parte… todas interesantes y divertidas. Hasta cierto punto te envidio por la oportunidad que tienes para ir a tantas partes.. conocer miles de lugares y disfrutar de cada uno de ellos..
Buenísimo tu blog.
Un abrazo desde Chile.-