Hace un mes, fui a un dentista y fue un fracaso. Llegué, me abrió la boca y en cada muela él veía el símbolo del $. Y comenzó a recitar: «en la 40 una furfudoncia, en la 41 una portodoncia, en la 16 una quisquidoncia…» y no paraba de recitar palabras que yo no entendía, mientras no me explicaba porque me dolían las muelas, que principalmente era lo que quería solucionar.
Hoy he ido a otro dentista, y la situación ha sido bien diferente. Un tío joven, majete y con ciertas ganas de humor. Yo sólo confío en los médicos con los que tengo feeling, y el de hoy, al preguntarle si mi endodoncia me dolería, me ha dicho: «Noooo… ejem… que quieres que te diga?». Bien! Un tipo sincero que me dice a las claras que me dolerá, pero al menos me lo dice.
La semana que viene, reconstrucción de la primera. Os iré contando, espero.
No Comment