Desde hace un mes, he establecido una serie de reuniones quincenales con 2 amigas, posiblemente mis mejores amigas, Cris y Helena. Cris es mi cuñada y desde hace mucho mucho tiempo tenemos una conexión que va más allá de nuestro cuñadismo. Tengo una relación especial como la que puedo tener con mi primo, va más allá de lo tangible, de lo visible. A Helena la conozco hace muy poco pero energéticamente nos conocemos hace muchos años. Reestudiando nuestra vida, hemos ido viendo como hemos estado en los mismos sitios en muchas ocasiones… por eso parece que nos conozcamos desde hace años.
Cris y Helena me aportan muchas cosas, y creo que también pasa a la inversa. Cuando uno se casa, es como si desapareciera del mercado y este tipo de cosas, como es comer con otras chicas, estuvieran prohibidas. Puta sociedad y putas normas. A mi me encanta comer con chicas, igual que me gusta comer con mis amigos, como Karlos, Miguel o cualquier otro con quien pueda tener confianza… que son demasiado pocos. La putada es que desde fuera, las cosas se ven siempre diferentes cuando hay mujeres de por medio. Me es igual. Necesito gente a la que contar ciertas cosas, además de Núria, y necesito sentirme útil a esa gente que confía en mí para que les alegre o les aconseje o lo que sea.
Soy asín.
4 Comments
Uoooo!!!
Muchas gracias por la parte que me toca!
Que buen invento este de las comidas quincenales…está claro que las cosas son bidireccionales y que las «aportaciones» son mútuas, espero que nos dure 🙂
Yo también soy un poco asín… y me gusta!jajaja!
Un abrazo, Papuchi!!!
Ay! qué pena no estar allí para poder disfrutar de eso… Yo también querría formar parte de tu club de chicas. No lo dudes! Un beso enorme
Tú sigues estando ahi… aunque estés lejos, las conexiones no se pierden por la distancia 😀
Un besazo Frau!
lo sé 😉 yo lo siento así también