Este fin de semana fue la despedida de solteros.
Por todos es sabido que el concepto me parece ridículo, e insistí mucho a todo el mundo en la necesidad de que no hubieran tópicos… no puedo ni con los penes en la cabeza, ni con las strippers, ni con todas las tonterías que envuelven a una despedida habitual.
La verdad es que desde el primer momento, todo fue diferente y adaptado a nuestro gusto, a nuestra manera. Por la mañana estuvimos cerca de Maçanet, en el Aventuring, un sitio dónde se juega al paintball entre otras cosas. Allí tuvimos compañía sorpresa, mi padre y mi suegro. Míticos.
Por equipos, estuvimos casi 2 horas jugando a la guerra. Es divertido, agotador y en algunos momentos peligroso. Sales echo polvo, pero con la sensación de haber descargado adrenalina a montones. Allí además hicimos una ruta por el bosque con brujula (orientación), dónde Núria, su hermana, Luis y Alberto, llegaron sólo 1 hora más tarde que los demás… magistrales 🙂 También disparamos con arco, con la anécdota de rigor. Habían 3 paneles, 2 con dianas y uno con la foto de un ciervo. A la segunda o tercera ronda, decidimos disparar al ciervo y yo dije: «A ver quién le da en el ojo!»… Entonces mi padre cogió el arco, disparó, y la clavó justo en el ojo, a la primera… y dijo: «Vale, lo del ojo ya está, a por qué vamos ahora?».
De ahi nos fuimos a Sta. María de Palautordera, el mejor lugar del mundo para estar con los amigos. Allí comimos, bebimos, jugamos con los «Juegos Reunidos Geyper» (Luis y Vane), nos hicieron regalos impresionantes, … vamos, algo tan sencillo como disfrutar de un concepto muy valorado por nosotros, la amistad.
Al día siguiente, la sensación era de felicidad. Nos hicieron una despedida a medida, sencilla, divertida, muy nuestra, y eso personalmente me llena de felicidad. También fue bonito disfrutar de todos los amigos y los padres en un momento así dónde, precisamente, lo que te apetece es estar con la gente que quieres, y no hacer el gilipollas ante gente que se desnuda o cosas por el estilo.
Estuvo bien, muy muy bien. Y el sábado, aunque va a llover, más.
4 Comments
Ostia, el Pipas se casa. Pues bienvenido al club.
que no llueve coño! ya verás!
Y si llueve que llueva!
¡El festiboda ese no lo arruina nadie, joder! ¡Ni esos grupos reguleros que van! 🙂
SUERTE CON TODO ELLO, CRACK