El viernes, tras la ligera decepción del concierto, salimos a cenar y a tomar algo después de mucho tiempo. Vinieron con nosotros (Cris, Núria y yo) Marta y Jorge, 2 amigos del curro de la jefa… Menudos personajes, sobretodo ella.
Es la demostración de que todavía queda mucha gente por conocer y muchos personajes por descubrir. Las historias contadas esa noche superaron incluso mi capacidad de sorpresa… vaya crack. Acabamos bebiendo calimocho en un bar guarro y bailando en el Sidecar, en una competición jóven vs viejos, que ganamos nosotros de calle… al menos yo me sentí tan joven como hace 10 años, y eso de vez en cuando siempre viene bien.
Por cierto, llegar al Sidecar con una cola de 50 personas, y pasar por delante de ellos invitado por la sala, no tiene precio. Incluso para esto, el Sidecar me sigue pareciendo la mejor sala del mundo.
1 Comment
tse que mañana os arrebatamos el el tercer puesto en la clasificación eh 😉
te perdiste nuestra salida del apolo, nos empecinamos en llevar los trastos a mi casa en un solo viaje y a pulso, y hubo drama cuando se fue todo al suelo de la manera mas tonta posible … suerte que alguno de los que había por ahí fuera nos echó un cable !!
salut !