Mi alergia va en aumento, y mis ataques asmáticos también. La impresión es que cada ataque es peor que el anterior, y en cualquier momento me voy a quedar sin aire.
El problema es que, para los médicos, la solución más fácil es sacar a la Smelly de mi casa. Pero si doy a mi gato, no moriré de un ataque asmático, moriré de tristeza. Y mira, prefiero sufrir el tiempo que sea necesario, pero seguir sintiendo cerca a esa bolita semihumana que me hace tan feliz.
3 Comments
Mi tia es alérgica a los gatos y tiene 3.
No hay dolor! :))))
«Los estudios han demostrado que un 15% de la población es alérgica a los perros o a los gatos. Se estima que la tercera parte de los norte americanos que son alérgicos a los gatos (aproximadamente 2 mill de personas) viven de todos modos con por lo menos un gato en su hogar. En un estudio de 341 adultos que eran alergicos a los perros o gatos y cuyos médicos les habían aconsejado que se desihicieran de sus mascotas, solamente uno de cada 5 lo hizo. Aun más, 122 de los mismos, consiguio otra mascota cuando la anterior había muerto». Sacado de http://www.hsus.org/web-files/PFL_PDF/spanish/allergies-to-pets-spanish.pdf.
Es un trozo de algo que ya había leido y me pareció interesante poner, en el enlace hay más info. Es genial que te quedes con el.
No estas solo 🙂