Acabo de hacer un cambio en mi empresa que vale un potosí. El monitor, que estaba un pelín girado de cara a los jefes, es decir, cuando venían lo veian, ahora ya no. He desenchufado todo, he reubicado la pantalla, y ahora sólo mi compañera Santa (que de Santa no tiene un pelo… de buen rollo) ve lo que hago.
Es decir, que si antes no hacía nada, ahora haré menos. Incluso por fin podré jugar a algo cuando me aburra. Que bien!
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