Amigos, mi USB de 1Gb, ese que me hacía compañía en el trabajo, y que me servía para convertir mi ordenador de Fecsa en mi ordenador de MZK, ha muerto.
El deceso ha sido este fin de semana, porque al probarlo hoy para grabar, como siempre, mis PSTs de Outlook, ya no funcionaba. Lo pones, y el ordenador no lo reconoce. Que duro, con lo amigos que han sido. Exactamente, le ha dicho: «USB, no te reconozco». De película.
El caso es que luego en casa intentaré abrirlo y saber qué le pasa. Lo mantendré en cuidados intensivos por si puedo operarlo y lo recupero, aunque la cosa pinta mal.
De momento, hoy no podré hacer nada, con lo que la semana no comienza bien. Pero tengo claro que si a las 17h no lo he recuperado, iré a comprarme otro, porque ese cacharrito de 10cm es media vida… jo, parece que hable de un consolador…
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