El pasado sábado se celebró el Live 8, esa 2ª parte que Bob Geldof ha hecho del Live Aid de 1985.
Odio la hipocresía. Y la verdad, hacía tiempo que no veía tanta hipocresía junta. Artistas ricos con los bolsillos llenos de dinero que la industria discográfica nos ha robado a todos, intentan lavar su imagen durante unos minutos (además de dar publicidad a sus trabajos), para luego volver a los excesos, a los lujos, a su mundo de ricos, … NO ME LOS CREO. Y nadie debería hacerlo.
¿Cómo puede salir Bono de U2 diciendo las cosas que dice sin que nadie lo eche a patadas del escenario? Es sin duda el más hipócrita de todos. El que quiere ayudar al tercer mundo pero cobra más de 60 euros por concierto. Detrás está su imitador nº1, Chris Martin de Coldplay. Menuda copia barata. ¿Y qué decir de Elton John, o de Madonna, o de Bon Jovi, …? o de Paul McCartney, que sólo con los derechos de autor de alguno de sus temas, podría paliar el hambre en paises enteros…
Ya lo mejor de todo y lo más surrealista fue ver por allí a Bill Gates, creo que el hombre más rico del mundo, o al menos uno de los Top-5. Vergonzoso.
Mención aparte la retransmisión de La 2 del evento. ¿Como pueden poner a presentadores del ‘Música Sí’ a dar un evento de éstas características? Ellos podrían comentar cosas de King África, Melody o Los Caños. Pero si hablamos de grupos serios con una carrera algo más larga, la cosa cambia, llegan los errores, las meteduras de pata, y el ridículo más espantoso. Que sí, que la niña es muy mona y el calvito muy gracioso, pero de música, ni puta idea.
En definitiva, no sé si el Live 8 habrá servido de algo. Pero se hubiera recaudado mucho más si cada uno de los presentes hubiera donado el 1% de sus ingresos anuales. Pero claro, ¿cómo vas a pedir dinero a los pobres músicos, con lo mal que lo están pasando con la piratería?
1 Comment
de acuerdo contigo al cien por cien. Farsantes. Aunque tengo que reconocer que si hubiera conseguido entrada hubiera ido. Pero no por razones humanitarias sinó por ver a Pink Floyd. 🙂