Ayer me enteré, vía Pedro de Grabaciones en el Mar (posiblemente una de las personas que más admiro en este mundillo), de que Deneuve han perdido a un miembro más, Antonio Manuel, guitarra y compositor.
Deneuve son un grupo muy importante en nuestra vida profesional como managers. En junio de 2002, tras escuchar una canción («San Valentín») en Disco Grande de Radio3 en el Mini, me fui como un loco a Internet para buscar información y ficharlos. Sólo había oido un tema de una maqueta, pero ví algo que no podía dejar escapar.
Conseguimos ser sus managers, y a partir de ahi las cosas nos fueron muy bien: les conseguimos un sello, muchos conciertos, hicimos la promo de su disco («El amor visto desde el aire»), y vendieron casi 2000 copias. Además, tocaron en el teatre L´Espai de Barcelona, en el Contempopranea, … no sé, creo que el balance de 1 año fue muy bueno para todos.
Pero entonces llegaron los problemas. Deneuve eran realmente ambiciosos, y vivían en una realidad que sigo pensado no era real. Eso les llevó a dejarnos tirados, dando argumentos como que ya nos les prestábamos suficiente atención porque teníamos a más grupos en el management (en aquellos tiempos, habíamos fichado a Maple) o comentando temas surrealistas acerca de los camerinos del festival Contempopranea (ellos querían ser como La Buena Vida con un sólo disco…).
La verdad es que la situación profesional entre grupo y agencia no era la mejor, pero las formas no fueron las correctas. No se puede cortar una relación por email, eso es muy feo. Y así lo hicieron ellos. Y nos dolió, nos dolió mucho, más por las formas que por el fondo, ya que todos estábamos de acuerdo que era mejor cortar esa relación.
Después de eso, dolidos, no quisimos hablar con ellos, y ahí quedó todo. Yo sabía perfectamente que esa ambición y esa actitud en algunos casos dictatorial, mostrada especialmente por uno de sus miembros, Antonio Manuel, no les llevaría a buen puerto. Y la realidad me ha dado la razón.
Deneuve acaban de sacar su 2º disco, «El adiós Salvaje», y 2 de sus miembros han dejado el grupo: Santi (Don Santiago), excepcional violinista y mejor persona, y Antonio Manuel, un notable compositor. Deneuve pierde miembros y pierde fuerza. Nunca será lo mismo. Y lo peor de todos es que nos dejaron para ser grandes, y creo que la apuesta no les ha salido bien.
Supongo que me debería alegrar de que las cosas no les hayan ido del todo bien. Pero yo no soy así. Creo que, a un buen ritmo y haciendo las cosas correctamente, Deneuve podrían ser (haber sido) la mejor banda de pop del país. Pero me temo que ya no será así.
A pesar de toda la historia, a pesar de lo que nos dolió todo, yo sigo queriendo mucho a Deneuve. Aunque la producción no les hace justicia, me gusta mucho su disco y me emociona escucharlos. Siguen siendo parte de mí.
Por eso, y porque creo que un año de bonanzas no se puede olvidar fácilmente, acudí a su concierto de presentación en la FNAC de Barcelona, hace ahora unas semanas. Allí me encontré con Adolfo y con Agre, y me hizo ilusión comprobar que a ellos les hacía ilusión que estuviera allí. Fuimos muy amigos, y no veo motivo para no seguir siéndolo. Me gustaría ver a Rafa, a Santi, a Ángel, saludarlos y charlar con ellos de nuevo. Incluso a Antonio Manuel también, aunque con él las cosas serían muy diferentes, porque siempre he pensado que él fue 100% responsable de lo que pasó. Quizá me equivoque, si es así lo siento.
El futuro ya nos dirá hacía dónde van Deneuve. Yo espero que enderecen su camino y acaben convirtiéndose en lo que buscan y merecen. Y sino, como me dijo Adolfo, que lo pasen bien, que es lo importante.
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