Ha vuelvo a ser un agosto poco fácil a nivel salud. Si no recuerdo mal, el año pasado a finales de este mes y septiembre, los pasé de médico en médico buscando los porqués de ciertos dolores, lateral derecho (como toda mi vida), espalda derecha.
Este año empezaron a principios de mes. ¿Causas? Podemos buscar muchas, pero quizá beber poca agua, comer mucha mierda (en forma de snacks sobre todo), cierto grado de estrés invisible y tomar alguna cerveza que otra. Pocas, no os voy a engañar, pero hace mucho que no me sientan bien.
Hace unos días, justo después de un concierto atacado de los nervios (en mi barrio) y antes de otro muy importante (en UK), las hemorroides volvieron y con ellas, el miedo de siempre. Pero bueno, parece que lo vamos superando.
Hoy he salido a correr 4kms. Nada del otro mundo, pero para mí suficiente. Este verano he ido poco al gym (en julio sí), y gracias a ello corrí la Sant Bonós de Blanes a un ritmo fuerte y con unas sensaciones que me hicieron pensar en Nadia Batocletti. Me encantan los momentos en carreras que son como si estuvieras drogado.
Más allá de todo esto, en Blanes estuvimos bien la primera quincena. Muy bien. Por Piera sólo estuvimos 2 días. Ese será un objetivo del curso, recuperar la sensación y la necesidad de ir allí. En septiembre se cumplen 10 años de la muerte de mi padre y creo que volver a aquella ansia y rabia del inicio, cuidando el jardín al extremo, se me hace necesario.
¿Tendré tiempo de todo? No, pero eso no hace que no podamos soñar con que sí.
No veo fútbol nunca, de hecho hace unos años que no me entero cuándo juegan ni siquiera los grandes partidos, derbys, champions, etc… Pero una vez más, estoy viendo el mundial.
Creo que ver el mundial te hace, de alguna manera estúpida, rememorar quién fuiste aunque hoy en día te avergüences de ello. En mi caso, pienso mucho en los mundiales que viví con mi padre. Recuerdo vagamente España 82 y perder contra ¿Honduras? Tenía 5 años y creo que ese y la varicela son mis primeros recuerdos con la derrota 🙂
Recuerdo México 86, los goles de Butragueño y la cagada ante Bélgica. Recuerdo el codazo de Tassoti. Recuerdo que siempre perdíamos y que la sensación es que nunca pasaría lo que pasó en 2010. Cuándo pasó, yo dejé de seguir el fútbol, de hecho ya por entonces creo que no le hacía mucho caso.
Pero aquí estamos, una vez más. Incluso le compré a Junior la colección de cromos, para emular aquellas sensaciones de las que ya han pasado 40 años. Casi nada.
Vuelvo a andar un poco perdido. No sé si los 30 y pico grados y el calor insoportable ayudan a encontrar un ritmo, el mismo que tuve en marzo o abril, incluso mayo. Ese era el ritmo bueno. Me gustaría no saber qué ha pasado pero quizá lo sé.
O quizá no.
Dije que escribiría cada día y jajaja, no ha pasado.
Hoy he vuelto a ir a entrenar. Desde hace 1 año, decidí continuar con el trabajo iniciado el año pasado, dónde me apunté a atletismo y comencé a tocar pesas y el gimnasio, pero evidentemente me rompí rápido. Este año quería ir al gym, hacer pesas, ganar un poco de fuerza para así el año que viene volver a entrenar con un poco más de intensidad. ¿Podré? Lo dudo.
Lo cierto es que cada entreno me sienta mejor. Poco a poco estoy intentando hacer menos cosas pero con más intensidad, pero vamos, igual que avanzo en algunas cosas, en otras sigo igual que al principio. Por ejemplo, no me atrevo a hacer una sentadilla por si me da un latigazo en la espalda (que lleva unas semanas algo rara). Tampoco hago pesas libres, porque me siento ridículo y no sé muy bien si tengo la técnica. Yo me veo bien en algunas máquinas, y raiz de un dolor guapo del hombro, también he aprendido a tirar arriba cosas sin forzar ni hacerme daño en el hombro.
¿Cuál es el objetivo de ir a entrenar? ¿Por qué hace 2 años me sentía ridículo pensando en levantar peso y ahora me gusta? El ser humano es bastante impredecible y la evolución es continua. Me gusta tener claro que no busco cambios en mi cuerpo, que no necesito ver músculo ni un cuerpo espectacular: nunca lo tendré ni lo quiero tampoco. Mi idea es sentirme mejor y más fuerte, y comenzar a preparar la década de los 50, que está tocando ya a la puerta y me tiene la cabeza comida.
El paso del tiempo, al final, es quién me está llevando a hacer cosas que no tengo muy claro que debería hacer.
Uno de los del verano será escribir cada día aquí. Soy la persona con menos sentido de la disciplina del universo.
A veces entro en X. Lo hago consciente de que voy directo a un vertedero dónde toda la mierda de la sociedad que viene está chapoteando, orgullosa, de lo que dicen y hacen. Sinceramente nunca pensé que volvería a ver a tanto gilipollas, racista, machista, homófobo, tránsfobo y demás, haciendo gala de su nivel de humanidad. Eso sí, la mayoría bajo pseudónimo y sino, bajo la bandera de España o el verde fascista de VOX o cualquiera de sus filiales.
Tengo que decir, por eso, que entre tanta mierda, ha aparecido otra mierda aun mayor: los videos generados por IA. El porcentaje de videos falsos ha crecido de manera exponencial y empiezo a no tener dudas de que las cuentas generadas y gestionadas por IA, seguirá creciendo hasta acabar con las cuentas gestionadas por humanas/os y se acabe convirtiendo en una máquina gestionada por máquinas para máquinas.
Lo mismo sucede en TikTok, dónde cada vez la presencia de fakevideos es mayor, y no dudo que en IG acabará siendo lo mismo.
Es como si el control que han tenido de esas herramientas se les hubiera ido de las manos. Me hace mucha risa, porque ya empiezan a haber cuentas de ultraderecha o cuentas falsas, moviendo videos, artículos y demás, generados por IA que se ve a leguas que son falsos. Es como si el sistema se estuviera devorando a si mismo. Ojalá sea así.